Nace de la leyenda de dos estrellas que se cruzan en una noche celestial y se ven irresistiblemente atraídas entre sí. De su colisión, surge el diamante negro, que es la inspiración del diseñador para tallar el frasco. Una rosa afrodisíaca, cautivadora y apetitosa , donde la rosa negra va acompañada por la irresistible y sensual Orquídea Vainilla Tahitensis .